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Home Arte y Cultura Alberto Granado, crónica de un encuentro excepcional

Alberto Granado, crónica de un encuentro excepcional

Por: Johnson Bastidas

Alberto GranadoInvitado por el movimiento Solidarites-Vaud estuvo con nosotros en Lausana, el amigo y compañero del CHE, Alberto Granado. El Petizo, como siempre lo llamó el CHE, es recordado por todos durante el viaje que realizó junto a Ernesto Guevara por toda América Latina. Comprometido con la idea de que toda revolución debe garantizar la salud y el bienestar de sus ciudadanos, Alberto es el pionero de todas las escuelas de medicina en Cuba y como resultado de esta vida incansable también ha participado en la fundación de la nueva
escuela latinoamericana de medicina en Caracas.

Si alguien ha conocido de cerca al CHE, ese alguien es Alberto Granado, de ahí la importancia de su testimonio excepcional, en la ciudad de Lausana, donde fue escuchado por 500 personas. Alberto compartió con los presentes, su visión humanista del Che y de la situación actual de la América Latina. Este acto se enmarca en la conmemoración de los 80 años de nacimiento del revolucionario Latinoamericano Ernesto Guevara de la Serna, más conocido como el CHE.

Alberto Granado comienza a describirnos ese viaje iniciático con su gran amigo. Los detalles van llegando y casi se podría construir un proceso jurídico; hora, lugar, circunstancias que lo rodearon, todo empieza a aflorar de su memoria prodigiosa. Tiene 86 años, 6 años más que su gran amigo el Che, que si hoy viviera, tendría 80 años. Yo empiezo a preguntar, quiero saber ciertos detalles, que a riesgo de haberlos leído en alguna parte bajo tantas versiones, no sé cuánto queda de realidad de ese gran mito.

“El Che, -cuenta Alberto-, es de lo más terrenal, de lo más humano, quizás, es esa dimensión la que lo mantiene todavía vivo”. Con respecto a la conversación que mantuvo con Fidel en Méjico, la cual terminó comprometiéndolo con la revolución cubana, nos dice: “sí, hablamos muchas veces de ese encuentro, Fidel impresionó al Che desde el primer momento, porque era un dirigente nato, pero no un dirigente que mandaba y se quedaba sentado impartiendo la orden, no, Fidel decía, hagamos esto, trabajemos en esto, e inmediatamente se ponía a hacer o a trabajar, eso impresionó al Che por eso aceptó sin pensarlo dos veces la proposición de Fidel”.

Alberto evoca el momento en que decidió instalarse en Cuba hace ya muchos años, un 26 de julio, “el Che evocó la humildad que debemos tener los hombres, y sobre todo la importancia de los maestros en ese proceso”, recuerda haberle dicho a Ernesto, “no le pasará a tu jefe (Fidel) lo mismo que a los presidentes latinoamericanos, esos que han traicionado a sus pueblos”, el Che le contestó, “mira petizo –así lo llamaba el Che a Alberto- con este tipo vale la pena jugársela”

 Yo le pido que me cuente si era cierto que el Che era antisoviético como usualmente se dice. “No, -sigue Alberto con convicción, mientras saborea una copa de vino- no, el Che sentía una admiración profunda por el pueblo soviético, lo que ocurre es que sentía fobia de la burocratización del estalinismo, siempre me habló de la impresión que tenía sobre el predominio de lo económico en el proceso soviético, él sentía que a veces en la Unión Soviética se olvidaban del hombre, de la formación de los valores socialistas, pues siempre lo primero era lo económico, es como si las leyes económicas, si quieres “la ley del valor”, fueran independientes de la voluntad de los hombres.

Alberto guarda silencio, -yo lo imagino victorioso frente a esa lucha contra los recuerdos, esos que la memoria esconde a veces, entonces para sacarlo de ese silencio prolongado le hago una pregunta de cajón, sobre el Che 80 años después, quiero explorar su opinión sobre la vigencia del pensamiento del Che-. Él mueve sus manos lentamente para acompañar la palabra, “en realidad, hoy en América Latina y con menos fuerza en Europa, se está redescubriendo el pensamiento del Che, él es la síntesis de la construcción de ese mundo mejor que siempre soñamos los revolucionaros latinoamericanos, el peligro está en que muchos pretenden hacer del Che una figura religiosa, sin defectos, eso no es así, hablemos y reivindiquemos al Che como guerrillero, como político, y como hombre de Estado, el Che es una síntesis de todas esas dimensiones, esa síntesis se expresa hoy en América Latina, en el rescate de la unidad latinoamericana de los pueblos empobrecidos, no somos pueblos pobres, somos pueblos empobrecidos, ante eso, debemos globalizar la solidaridad entre los pueblos para luchar por un mundo mejor. La lucha por el socialismo sigue vigente, el comunismo es una idea en construcción, el comunismo llamado “realmente existente” fue una traición, el comunismo no ha sido derrotado todavía, ten en cuenta que yo vivo en Cuba, con todo y el bloqueo, todavía el comunismo en Cuba está en construcción, si miras la Europa del Este, después de la caída del muro ellos no están mejor, están peor”

Intento llevarlo de nuevo a América Latina, y le pido su opinión sobre como la vio en ese viaje con el Che y como la ve ahora, “si lo miramos a primera vista, no existe una diferencia entre esa América que vimos con Ernesto durante ese primer viaje y la América que vemos hoy. Pero si miras bien, la explotación y las condiciones de semi esclavitud de la mujer y de los obreros continúa, pero hay cambios, cuando miras que un indígena ha llegado a la presidencia en Bolivia, o un obrero sindicalista que llega a la presidencia en Brasil, o lo que pasa en Ecuador, si miras a Chávez, las cosas están cambiando en la América Latina, tenemos un potencial de cambio, a pesar de las injusticias sociales todavía vigentes, tenemos un potencial de cambio”

Cuando lo escucho, pienso que el Che también estaría orgulloso de Alberto “Petizo”, pequeño en estatura, pero con una alta estatura moral y un compromiso revolucionario que asombra, yo le pido que me hable de él, entonces balbucea….creo que está tan acostumbrado a hablar del Che, que lo pongo en aprietos cuando le pido que me hable de él, por eso me mira y el “¿qué quieres que te cuente?” le produce una sonrisa.

Alberto creó –él dice creamos- la primera escuela de medicina en cuba,  ahora la isla cuenta con 18; en todas ellas él ha sido una pieza clave. Los médicos cubanos están presentes en todas las tragedias naturales de América Latina, y “para nosotros es un orgullo llegar ahí, donde no llegan otros, dando solidaridad y humanismo revolucionario”. Yo le cuento que vi a los médicos cubanos en Caracas, en los barrios de Katia, del 23 de enero, y en Petare subiendo a las lomas donde los médicos venezolanos no quieren ir, porque se les enmugran los zapatos. Alberto abre sus ojos orgulloso, “cuando comenzamos, empezamos una lucha con los padres, pues no teníamos ni una mujer médica, la labor con ellos fue de pedagogía para explicarles el rol que la mujer tenía en este proceso, hoy muchas mujeres ocupan puestos de importancia en el sistema de salud cubano, y te hablo desde enfermeras hasta la investigación científica, ahí le ganamos la guerra al imperialismo machista”. 

“El Che estaría orgulloso de la revolución cubana, hemos logrado educar a nuestro pueblo, hemos logrado constituir un sistema de salud, ejemplo para el mundo a pesar del bloqueo genocida de los EEUU, el país que soñó el Che era un país sin analfabetos, hemos logrado crear 18 escuelas de medicina, el Che estaría orgulloso del pueblo cubano por su resistencia frente al bloqueo norteamericano”.

Alberto sorbe las últimas gotas de vino y termina con una sentencia: “La revolución se reafirma hoy por los 11 millones de cubanos que la refrenda, después de 50 años de Bloqueo, jamás volveremos a ser el prostíbulo que los gringos tenían durante el período de Batista, ahora venimos de crear la facultad latinoamericana de salud con estudiantes de toda América Latina, esa es la mejor forma de concretizar la ternura de los pueblos, y en esa ternura sigue vigente el pensamiento y la acción del CHE. 

Yo le pido que le envíe un mensaje a los europeos que nos leen  y nos escuchan: “Sobre la migración Latinoamérica en Europa, es escandalosa la nueva ley de migración- se refiere a la famosa ley retorno aprobada por la Unión Europea- los europeos deben ser solidarios con nosotros y no ceñirse a los dictámenes de los EEUU, ellos han olvidado que en América Latina los hemos recibido con solidaridad y hermandad, con los brazos abiertos, en momentos en que la guerra del fascismo y otras guerras los expulsaron, ahora les pedimos reciprocidad, pero sobre todo internacionalismo, debemos globalizar la ternura y la fraternidad entre los pueblos para luchar contra el capitalismo y su expresión imperialista”.

El Petizo tiene que partir, dice que no  le gustan las despedidas, a pesar de que su vida es una constante despedida diaria, entonces nos relata una de las despedidas con el Che, en Perú, en el Amazonas, en el asilo de leprosos de San Pablo, “ese día llovía, los pacientes nos hicieron una despedida inolvidable, esos rostros, el CHE y yo jamás los olvidamos, esos ojos iluminaron nuestro compromiso. El Petizo se levanta, toma su bastón y se prepara para el próximo combate, Patria, socialismo o Muerte…Venceremos.